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¿Qué es la LDH en análisis de sangre y por qué es importante?

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LDH en un análisis de sangre.

Tiempo de lectura: 6 minutos

La LDH (lactato deshidrogenasa) es una enzima presente en casi todas las células del organismo. Cuando los tejidos sufren algún tipo de daño, esta enzima se libera al torrente sanguíneo y sus niveles aumentan. Por eso, medir la LDH en sangre ayuda a los médicos a detectar si hay algún proceso de lesión celular en curso, aunque no indica por sí sola cuál es la causa exacta. Su valor está en orientar el diagnóstico y, combinada con otras pruebas, ofrece información clínica muy relevante. 

¿Para qué se utiliza la prueba de LDH?

La prueba de LDH es una herramienta diagnóstica de uso amplio en medicina. Al tratarse de una enzima que se encuentra en órganos como el corazón, el hígado, los riñones, los músculos y los glóbulos rojos, su elevación en sangre puede ser una señal de que algo no funciona bien en alguno de esos tejidos.

Según MedlinePlus, biblioteca de referencia de los Institutos Nacionales de Salud de EE. UU., esta prueba se utiliza principalmente para detectar daño celular, monitorizar enfermedades crónicas y evaluar la respuesta a determinados tratamientos. 

Doctor mostrando a paciente el resultado del LDH en sangre.

Entre las condiciones clínicas en las que la medición de LDH resulta especialmente relevante se encuentran:

  • Enfermedades del hígado, como hepatitis o cirrosis, en las que las células hepáticas dañadas liberan grandes cantidades de esta enzima.
  • Problemas cardíacos, incluyendo el infarto de miocardio, donde el daño al músculo del corazón provoca un aumento brusco de LDH. Si quieres saber más sobre cómo proteger tu salud cardiovascular, puedes consultar esta guía sobre cómo prevenir un infarto.
  • Anemia hemolítica, una condición en la que los glóbulos rojos se destruyen de forma prematura.
  • Enfermedades renales, ya que los riñones también contienen esta enzima y su daño puede reflejarse en los niveles de LDH. Puedes ampliar esta información en nuestro contenido sobre diabetes y riñones.
  • Cáncer y enfermedades linfáticas, donde la LDH se utiliza como marcador para valorar la extensión de la enfermedad y la respuesta al tratamiento.
  • Infecciones graves o sepsis, en las que el daño generalizado en los tejidos puede elevar significativamente esta enzima.

Es importante tener en cuenta que un resultado elevado de LDH no permite identificar por sí solo cuál es el órgano afectado ni cuál es la causa concreta del daño. Siempre debe interpretarse junto con otras pruebas y bajo la valoración de un profesional médico. 

¿Cuándo y por qué se solicita un análisis de LDH?

Un médico puede solicitar esta prueba en contextos muy distintos. En ocasiones forma parte de una analítica de rutina; en otras, se pide ante síntomas concretos que hacen sospechar un daño tisular o una enfermedad subyacente.

Según la Cleveland Clinic, una de las instituciones médicas de mayor referencia a nivel mundial, los síntomas que con más frecuencia llevan a solicitar esta prueba son el cansancio inexplicable, el dolor muscular persistente, la coloración amarillenta de la piel o los ojos, y la orina oscura. También puede pedirse cuando el médico quiere monitorizar la evolución de una enfermedad ya diagnosticada.

A continuación se recogen las principales situaciones clínicas que pueden justificar la solicitud de un análisis de LDH, junto con los síntomas más habituales asociados:

Situación clínicaSíntomas o señales de alerta
Sospecha de daño hepáticoIctericia, fatiga, dolor en la parte superior derecha del abdomen
Posible infarto o daño cardíacoDolor en el pecho, dificultad para respirar, sudoración repentina
Anemia hemolíticaPalidez, cansancio extremo, orina de color oscuro
Enfermedad renalHinchazón en piernas, cambios en la orina, presión arterial elevada
Seguimiento de cáncer o linfomaControl periódico durante o tras el tratamiento oncológico
Infección grave o sepsisFiebre alta, confusión, deterioro rápido del estado general
Consumo elevado de alcoholDaño hepático progresivo asociado al consumo crónico. Más información en nuestro artículo sobre alcoholismo y enfermedades

Ante cualquiera de estos síntomas, lo más recomendable es acudir a tu médico para que valore si esta prueba es necesaria en tu caso. La LDH es un indicador útil, pero el diagnóstico siempre debe ser personalizado y estar respaldado por una exploración clínica completa. 

Interpretación de los resultados de la prueba de LDH

Los valores normales de LDH en adultos se sitúan generalmente entre 140 y 280 U/L, aunque este rango puede variar ligeramente según el laboratorio. Así lo recoge Mayo Clinic Laboratories, uno de los centros de referencia más reconocidos en diagnóstico clínico. 

Doctor explicando al paciente cuáles son los niveles normales de LDH en un análisis de sangre.

Un nivel elevado de LDH indica que hay daño celular en algún punto del organismo, pero no señala directamente cuál es el tejido afectado. Por el contrario, valores por debajo del rango normal son poco frecuentes y tienen menor relevancia clínica.

Nivel de LDHInterpretación orientativaPosibles causas asociadas
Normal (140–280 U/L)Sin señales de daño tisular significativoResultado habitual en personas sanas
Elevado (más de 280 U/L)Posible daño en tejidos u órganosEnfermedades del hígado, anemia, infarto, cáncer, infecciones graves
Muy elevadoDaño celular intenso o enfermedad grave en cursoSepsis, linfoma avanzado, daño muscular severo

El umbral de 'muy elevado' no tiene un valor numérico universal; depende del contexto clínico y la causa sospechada

Recuerda que estos valores son orientativos. Solo tu médico puede interpretar correctamente el resultado en el contexto de tu historial clínico y el resto de pruebas realizadas. 

Factores que pueden influir en los resultados de la LDH

Algunos elementos del estilo de vida o ciertos medicamentos pueden alterar los niveles de LDH en sangre sin que exista una enfermedad de base. Conocerlos ayuda a interpretar mejor los resultados, tal y como señala la Universidad de Rochester.

  • El ejercicio físico intenso puede elevar temporalmente los niveles de LDH por el esfuerzo muscular.
  • El consumo elevado de alcohol daña las células hepáticas y altera esta enzima. Puedes leer más sobre los efectos del alcohol en el organismo.
  • Algunos fármacos como las estatinas, los anestésicos o ciertos antibióticos pueden modificar los valores de LDH.
  • Una extracción de sangre incorrecta o una muestra hemolizada puede dar lugar a resultados falsamente elevados.
  • El estrés físico prolongado también puede influir en los niveles de esta enzima. Si quieres saber más, consulta nuestro artículo sobre los tipos de estrés y su impacto en la salud.

Antes de realizar la prueba, informa siempre a tu médico de cualquier medicamento, suplemento o actividad física intensa reciente. Esa información es clave para obtener un resultado fiable. 

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