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Adicción a las redes sociales y cómo puede afectar su salud mental

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persona con adicción a las redes sociales

Tiempo de lectura: 6 minutos

La adicción a las redes sociales se ha convertido en un problema cada vez más frecuente que afecta tanto a jóvenes como a adultos en Ecuador. Aunque al principio pueda parecer inofensiva, esta dependencia puede provocar serias complicaciones en la salud mental, interfiriendo con la vida diaria y deteriorando relaciones personales, académicas o laborales. Muchas personas se ven atrapadas en esta rutina sin darse cuenta del impacto negativo que puede tener sobre su bienestar emocional.

Es clave comprender qué implica la adicción a las redes sociales y cómo puede manifestarse en nuestra vida diaria, ya que su influencia no siempre es evidente. En este artículo, le explicamos qué significa este tipo de adicción, cuáles son sus efectos más comunes y qué estrategias puede aplicar para evitar que se convierta en un problema mayor. Conocer el tema puede ayudarle a usted o a su familia

Cómo entender cuándo el uso de redes se convierte en una adicción

De acuerdo con Thomas Jefferson University Hospitals, las redes sociales activan el sistema de recompensas del cerebro, liberando dopamina de manera muy similar a sustancias adictivas como el alcohol o las drogas. Estas plataformas están diseñadas para generar dependencia, y por eso resultan tan difíciles de dejar.

Esta necesidad de gratificación constante puede derivar en trastornos como ansiedad, depresión o incluso dismorfia corporal, especialmente entre adolescentes. En nuestro artículo sobre el trastorno dismórfico corporal explicamos cómo la comparación con otros usuarios puede afectar la autoestima y la salud mental

Diferencias claras entre uso excesivo y una verdadera adicción

Es importante aprender a distinguir entre pasar mucho tiempo en redes sociales y tener una adicción real, ya que no todo uso frecuente significa dependencia. La adicción se caracteriza por la pérdida de control y la necesidad compulsiva de conexión, incluso cuando esto interfiere con las actividades cotidianas.

  • No tener control sobre el uso y revisar constantemente notificaciones.
  • Presencia de síntomas como ansiedad o tristeza al desconectarse.
  • Aislamiento de la vida real y preferencia por la interacción digital.

En muchos casos, las personas adictas no reconocen el problema, lo cual dificulta que busquen ayuda profesional y puede prolongar las consecuencias negativas en su salud emocional y social. 

pareja con problemas de adicción a las redes sociales

Elementos que favorecen esta dependencia digital

Tal como explica el psicólogo Nicholas Kardaras, las redes sociales fueron diseñadas para captar la atención y mantener al usuario conectado el mayor tiempo posible. Las notificaciones y recompensas visuales refuerzan el uso repetitivo, haciendo que sea más difícil dejar de usarlas.

Además del diseño de las plataformas, hay factores emocionales que aumentan la vulnerabilidad a desarrollar esta adicción. Según Social Media Victims, estos son algunos de los elementos que contribuyen:

  • Baja autoestima.
  • Ansiedad o síntomas depresivos.
  • Introversión o dificultad para relacionarse.

La adicción a las redes sociales se produce por la combinación de factores individuales, sociales y tecnológicos. Es un fenómeno complejo que requiere un enfoque integral para comprenderlo y tratarlo adecuadamente. 

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¿Qué se puede hacer para prevenir o manejar esta adicción?

Una de las primeras acciones es reconocer los síntomas de alerta. Si siente que ha perdido el control sobre el uso del celular, o si nota que este hábito está afectando su estado de ánimo o su rutina diaria, puede ser momento de buscar apoyo. Existen herramientas como la terapia psicológica o incluso aplicaciones que ayudan a limitar el tiempo en pantalla. Detectar el problema a tiempo es clave para evitar consecuencias mayores.

También puede aplicar cambios simples pero efectivos en su vida cotidiana:

  • Defina horarios fijos para revisar redes sociales.
  • Evite usarlas antes de dormir o al iniciar el día.
  • Sustituya el tiempo en redes por actividades más saludables.

En definitiva, recuperar el control sobre su tiempo digital puede mejorar su salud mental y emocional. No se trata de dejar de usar redes, sino de establecer un uso consciente que no interfiera con su bienestar personal ni con las relaciones que más valor 

Impactos negativos que puede causar la adicción a las redes sociales

Cada vez se vuelve más común ver personas que no pueden separarse del celular, y esto tiene un costo alto. La adicción a las redes sociales puede derivar en varios trastornos de salud mental, cuya intensidad varía según cuánto tiempo se ha prolongado esta conducta y qué tan frecuente se vuelve el uso diario de estas plataformas.

Entre las principales consecuencias se encuentran el aislamiento social, los trastornos del sueño y el deterioro progresivo del bienestar emocional. Entender cómo se presentan estos efectos puede ayudarle a usted o a alguien cercano a tomar medidas antes de que el daño sea mayor. El estrés crónico puede ser una de las consecuencias indirectas de esta desconexión emocional y de la sobreexposición a contenidos digitales.

Cuando la persona se aísla del mundo real

Según HelpGuide, aunque las redes sociales parecen facilitar el contacto, muchas veces logran el efecto contrario. Las relaciones en línea terminan reemplazando el vínculo cara a cara, y eso debilita los lazos con la familia, los amigos o los compañeros de trabajo.

Las personas que se aíslan por estar demasiado tiempo conectadas pueden sentirse vacías o tristes, incluso si están "en línea" todo el día. Las redes no reemplazan el contacto humano auténtico, y mientras más nos alejamos de esas interacciones reales, más vulnerable se vuelve nuestra salud mental. 

mujer sufriendo las consecuencias de la adicción a las redes sociales

El mal sueño como efecto colateral

Uno de los efectos más frecuentes de la adicción a las redes sociales es el insomnio. La luz azul que emiten los celulares interfiere con la producción natural de melatonina, lo que dificulta conciliar el sueño o mantenerlo estable durante la noche. Conocer la higiene del sueño puede ayudar a mejorar el descanso incluso si se sigue usando tecnología con regularidad.

Algunas personas incluso despiertan en la madrugada solo para ver si tienen nuevos mensajes. Esto termina alterando profundamente sus ciclos de sueño, provocando cansancio crónico, falta de concentración y bajón de energía durante el día.

Trastornos emocionales más frecuentes en redes

El Hospital McLean ha identificado que las redes sociales pueden disparar síntomas de ansiedad, depresión y dismorfia corporal, especialmente en adolescentes y mujeres jóvenes, quienes muchas veces comparan su imagen con la de otras personas en internet. En algunos casos, puede incluso relacionarse con depresión mayor cuando se combinan otros factores de vulnerabilidad emocional.

El uso de filtros y contenido editado puede provocar una visión distorsionada de la realidad, alimentando inseguridades y frustraciones. Con el tiempo, esto puede llevar a una caída importante en la autoestima y al desarrollo de trastornos emocionales más serios. 

Estrategias útiles para reducir la adicción a las redes sociales

Si ha notado que el uso de redes empieza a quitarle tiempo, energía o salud mental, hay varias formas prácticas de cambiar esa situación. Aplicar estrategias sencillas puede marcar una gran diferencia, especialmente si se implementan de forma constante y realista.

Póngase un horario razonable para el uso diario

No es necesario eliminar por completo el uso de redes, pero sí es importante establecer límites de tiempo concretos. Puede usar alguna app para medir cuántas horas pasa en redes y decidir reducir esa cifra poco a poco, hasta llegar a un tiempo que no afecte su bienestar.

Una buena idea es reducir el uso a la mitad o asignar un horario específico para revisar redes, como una o dos horas al día. Esto le dará más control sobre su rutina y evitará que caiga en el uso automático e impulsivo. 

hombre viendo las redes sociales desde la cama

Silencie notificaciones cuando esté ocupado

Una gran parte de la adicción a las redes sociales se mantiene gracias a las notificaciones constantes que interrumpen cualquier actividad. Desactivarlas mientras realiza otras tareas le ayudará a mantener el foco y a no caer en la tentación de revisar el celular a cada rato.

También puede personalizar las alertas y silenciar las aplicaciones que más lo distraen. Esta medida le permitirá reconectar con actividades importantes y reducirá su dependencia al teléfono sin necesidad de eliminar por completo su uso.

Busque hobbies que le gusten de verdad

Las redes no son un pasatiempo saludable si se convierten en una obsesión. Por eso, es clave encontrar otras actividades que le gusten, como la lectura, la música, la cocina o el ejercicio, que le permitan despejar la mente y desconectarse de la pantalla.

Cuando usted dedica tiempo a algo que disfruta, es menos probable que sienta la necesidad constante de revisar redes. Además, esto fortalece su bienestar emocional y le ayuda a cultivar talentos o intereses personales que aporten más a su vida.

Considere pedir ayuda profesional

Si siente que ha intentado varias estrategias, pero ninguna funciona, puede ser momento de consultar con un profesional. Un especialista en salud mental puede ayudarle a identificar si tiene una adicción a las redes sociales y acompañarle en un proceso de recuperación.

Muchas personas que acuden a terapia descubren que detrás del uso excesivo de redes hay otros factores emocionales no resueltos. Buscar ayuda no es una señal de debilidad, sino de responsabilidad consigo mismo y con su entorno. Si las redes ya afectan su vida diaria, hablar con un profesional puede ser el primer paso para retomar el control.