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¿Qué es la neuroplasticidad y cómo actúa en el cerebro?

Médico analizando la neuroplasticidad de un paciente.

Tiempo de lectura: 6 minutos

El cerebro no se queda quieto ni con los años. Está en constante cambio, incluso en la tercera edad. Esto se debe a una capacidad llamada neuroplasticidad, que le permite adaptarse a nuevas experiencias o retos del día a día, como aprender algo nuevo o enfrentar una situación difícil.

Gracias a esa habilidad de adaptación, el cerebro puede reorganizarse tras una lesión o una experiencia intensa. En este artículo le explicamos cómo funciona esa capacidad cerebral y por qué es tan importante para su bienestar mental. También le compartimos ejemplos sencillos y ejercicios para fortalecer su mente, como quien afila el machete antes de ir al campo. 

Cómo funciona la capacidad del cerebro para adaptarse

La neuroplasticidad es, básicamente, el poder que tiene el cerebro para cambiar su estructura o funciones según lo que vivimos. La National Library of Medicine explica que esta capacidad es clave en procesos de aprendizaje y recuperación.

Cuando algo cambia en su entorno, su cerebro también se ajusta. Por ejemplo, si pierde una habilidad, otras partes del cerebro pueden asumir ese rol. Es una forma natural que tiene el cuerpo de compensar lo que falta, como cuando uno se adapta si pierde una mano y aprende a hacer todo con la otra.

Según Britannica, cada experiencia vivida modifica sus conexiones cerebrales. Esto quiere decir que hasta lo que escucha, ve o siente, deja huella en su mente. Nada se pierde; todo se transforma allá arriba.

Además de ayudarle a aprender, esta capacidad permite que usted se recupere tras golpes duros en la salud o en la vida. Así, si ha pasado por un accidente, una cirugía o un evento traumático, el cerebro busca maneras de adaptarse para que usted siga adelante.

Existen dos tipos: la neuroplasticidad estructural y la funcional. La primera cambia la forma física del cerebro, mientras la segunda redistribuye tareas entre zonas distintas. Las dos trabajan juntas como si fueran cuadrillas, haciendo mantenimiento constante a su mente. 

Factores que influyen en la reorganización cerebral

La neuroplasticidad no ocurre al azar. Hay factores internos y externos que pueden potenciar o frenar estos cambios cerebrales. La edad, el estado emocional, el tipo de experiencias vividas o incluso la alimentación influyen directamente en cómo el cerebro se reorganiza. Por eso, llevar una vida activa y sana es clave para estimularlo.

La actividad neuronal constante es como el ejercicio para el cerebro. Cada vez que usted aprende algo, resuelve un problema o simplemente recuerda un detalle, está creando nuevas conexiones. Según el National Center for Biotechnology Information, esta activación frecuente fortalece las redes cerebrales y promueve su renovación.

Los estímulos del entorno también tienen un peso grande. Una persona que se expone a la lectura, juegos mentales o conversaciones profundas está dándole “vitaminas” a su mente. Actividades como la estimulación cognitiva ayudan a mantener el cerebro activo y flexible, algo especialmente útil en la tercera edad o en procesos de recuperación. 

Mujeres aprendiendo sobre el cerebro y qué es la neuroplasticidad.

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Importancia de la neuroplasticidad en la vida cotidiana

Aprender algo nuevo no solo es útil, también transforma su cerebro. La neuroplasticidad permite adaptarse cada día, como cuando cambia de trabajo, aprende a usar el celular o enfrenta un problema familiar. Esa capacidad de ajuste continuo nos acompaña toda la vida, aunque a veces ni lo notemos.

Además, la memoria y la atención se fortalecen gracias a esta flexibilidad cerebral. Cuando el cerebro se mantiene activo, responde mejor a los retos diarios: desde recordar una cita médica hasta concentrarse en una reunión importante. Todo está conectado y es moldeable con la práctica constante.

La neuroplasticidad también impulsa el desarrollo de habilidades mentales. Puede ayudarle a pensar más rápido, resolver problemas con mayor lógica o mantener la mente alerta con los años. Como explica Verywell Mind, es un proceso que apoya la agilidad mental en cualquier etapa de la vida. 

Neuroplasticidad en el contexto laboral y social

La capacidad del cerebro para adaptarse también es clave en el trabajo y en la vida personal. En entornos que cambian constantemente, como las oficinas modernas o el mundo digital, la neuroplasticidad permite desarrollar nuevas habilidades, asumir retos y mantener la motivación. Según Forbes, aplicar este concepto en el ámbito laboral puede mejorar la productividad y la creatividad.

Cuando usted asume un nuevo cargo o cambia de rubro, su cerebro necesita aprender procesos, adaptarse a compañeros distintos y resolver problemas desde otro ángulo. Esta renovación constante permite que los trabajadores ecuatorianos se mantengan vigentes, competitivos y dispuestos a reinventarse a lo largo de su carrera profesional.

Las emociones también se ven influenciadas por la neuroplasticidad. Aprender a gestionar el estrés, la frustración o el trabajo en equipo depende de cómo su cerebro se ha adaptado a lo largo del tiempo. Una mente flexible mejora nuestras relaciones laborales, familiares y sociales, porque permite responder con calma y empatía en vez de actuar por impulso. 

Métodos para potenciar la neuroplasticidad

Esta capacidad cerebral no es fija; se puede fortalecer con prácticas diarias y entornos estimulantes.

  • El ejercicio físico combinado con ejercicios mentales como sopas de letras, rompecabezas o juegos de lógica, ayuda a activar áreas cerebrales distintas. Este tipo de estimulación fortalece la memoria, la atención y la velocidad de procesamiento.
  • Otra forma efectiva es incluir actividades creativas como pintar, tocar música o escribir. Estas acciones promueven nuevas conexiones neuronales y despiertan zonas del cerebro que usualmente no se usan en la rutina diaria. El estilo de vida que usted elige impacta directamente en su salud cerebral. Dormir bien, mantenerse hidratado, y practicar técnicas como yoga o meditación mejoran el equilibrio mental. Le invitamos a conocer más sobre los beneficios del yoga y los beneficios de la meditación para estimular la neuroplasticidad.
  • Probar cosas nuevas como aprender otro idioma, viajar a un lugar desconocido o simplemente cambiar la ruta al trabajo puede activar nuevas rutas cerebrales. Estos pequeños cambios son como vitaminas para el cerebro y lo mantienen despierto y adaptable.
  • El uso de herramientas como el neurofeedback ha ganado espacio en el campo de la salud mental. Esta técnica entrena el cerebro mediante retroalimentación en tiempo real, ayudando a mejorar el enfoque, reducir la ansiedad y aumentar el control emocional.

Además, aprender a relajarse es clave para mantener un cerebro sano y flexible. Incluir rutinas de respiración consciente, pausas activas o técnicas de visualización ayuda a disminuir el estrés y favorece la conexión mente-cuerpo. Puede comenzar hoy explorando estos ejercicios de relajación disponibles en nuestra guía. 

Persona aprendiendo qué es la neuroplasticidad.

Relación entre neuroplasticidad y recuperación neurológica

Según el artículo Innovative Approaches and Therapies to Enhance Neuroplasticity..., el tratamiento temprano y los métodos modernos de rehabilitación pueden aprovechar al máximo esta flexibilidad cerebral, favoreciendo avances significativos en pacientes con trastornos complejos.

El ejercicio físico, los estímulos sensoriales y las terapias especializadas pueden inducir cambios plásticos que benefician la recuperación. En enfermedades como el Parkinson, estas intervenciones ayudan a mejorar la movilidad, el equilibrio y la coordinación. La práctica constante genera nuevas rutas neuronales que compensan las funciones deterioradas. Incluso actividades simples, como caminar o realizar ejercicios de precisión, pueden activar áreas cerebrales subutilizadas, lo que convierte al movimiento en un aliado clave de la recuperación.

En casos de enfermedades neurodegenerativas, la estimulación cerebral profunda ha demostrado ser una herramienta innovadora para mejorar la calidad de vida de los pacientes. Este procedimiento, que consiste en enviar impulsos eléctricos controlados a zonas específicas del cerebro, ayuda a regular funciones alteradas por el deterioro neuronal.  

Después de un accidente cerebrovascular (ACV), la neuroplasticidad se convierte en un recurso vital. El cerebro activa mecanismos de reparación que permiten a otras áreas asumir funciones afectadas, como el habla, la movilidad o la memoria. La rehabilitación temprana, acompañada de ejercicios repetitivos y terapias especializadas, favorece la creación de nuevas conexiones neuronales.  

Las investigaciones actuales se enfocan en cómo aumentar aún más la eficacia de las terapias neuroplásticas. Científicos estudian técnicas como la estimulación magnética, los entornos virtuales inmersivos y la terapia combinada con fármacos para potenciar los resultados. El objetivo es encontrar maneras más rápidas y específicas de activar las áreas cerebrales que responden al cambio. Estos avances buscan mejorar la recuperación funcional, reducir el tiempo de rehabilitación y ofrecer nuevas oportunidades a quienes enfrentan enfermedades o lesiones neurológicas.