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¿Qué es la demencia frontotemporal y cómo se manifiesta? 

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Imagen ilustrativa con una persona mayor que muestra qué es la demencia frontotemporal.

Tiempo de lectura: 7 minutos

En Ecuador, el envejecimiento poblacional ha puesto la salud cognitiva de las personas mayores en el centro de la agenda pública. Según el Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES), más de 7.000 adultos mayores atendidos por sus servicios presentan algún tipo de demencia, mientras que el Ministerio de Salud Pública (MSP) da seguimiento a miles de casos de demencia por Alzheimer. La demencia frontotemporal ocupa un lugar particular: es un grupo de enfermedades cerebrales que afectan los lóbulos frontal y temporal, y suele presentarse entre los 40 y 65 años, representando entre el 10 y el 20 % de todos los casos de demencia, según Mayo Clinic.

En este artículo le explicamos cuáles son los tipos de demencia frontotemporal, sus principales causas, los síntomas más frecuentes y el tratamiento disponible para controlarlos, además de cuándo es momento de consultar a un especialista. 

Tipos de demencia frontotemporal

El término demencia frontotemporal agrupa distintos trastornos que afectan los lóbulos frontales y temporales del cerebro, por lo que existe más de una variante. Alzheimer's Society distingue principalmente dos: la variante conductual y la afasia progresiva primaria, cada una con características y consecuencias propias.

La variante conductual afecta los lóbulos frontales, encargados de procesar la información y regular el comportamiento y las emociones, por lo que suele generar cambios notorios en la personalidad y en las habilidades sociales de quien la padece.

En la afasia progresiva primaria, en cambio, el daño se concentra en los lóbulos temporales, lo que dificulta el uso del lenguaje. Quienes la padecen suelen tener problemas para recordar palabras y nombres de objetos, e incluso dificultades para hablar con fluidez.

Si desea ampliar información sobre otros trastornos neurodegenerativos asociados al envejecimiento, puede consultar nuestros artículos sobre la diferencia entre demencia y Alzheimer y sobre la demencia vascular

Causas y factores de riesgo

Según John Hopkins Medicine, las causas exactas de la demencia frontotemporal aún son desconocidas, aunque se ha vinculado con mutaciones genéticas y con los cuerpos de Pick, que generan una acumulación anormal de proteínas y un deterioro progresivo de las neuronas.

El único factor de riesgo confirmado son los antecedentes familiares: al menos el 30 % de las personas que la padecen tiene un familiar directo con esta condición. Alzheimer's Society señala que puede afectar por igual a hombres y mujeres, y que no existe evidencia suficiente para relacionarla con hábitos como el sedentarismo, el consumo de alcohol o de tabaco, ni con enfermedades como la diabetes o la hipertensión.

Para saber más acerca de las causas de esta enfermedad, te recomendamos leer nuestro artículo sobre si el Alzheimer es hereditario.  

Médico explicando en radiografías qué es la demencia frontotemporal.

Síntomas comunes de la demencia frontotemporal

Los síntomas varían según la región del cerebro afectada, aunque en general predominan las alteraciones del comportamiento y del lenguaje sobre los problemas de memoria. Entre los más frecuentes se encuentran:

  • Desinhibición y desinterés emocional.
  • Alteraciones en la empatía.
  • Dificultades para hablar y escribir.
  • Afasia y pérdida de vocabulario.
  • Rigidez y temblores.
  • Dificultad para realizar tareas cotidianas.

Estos síntomas suelen presentarse en conjunto y empeorar con el tiempo, ya que se trata de una condición progresiva que, en sus etapas más avanzadas, puede derivar en un cuadro de deterioro cognitivo grave.

Un estudio de la Universidad del Azuay realizado en Cuenca encontró que, a diferencia del Alzheimer o la demencia vascular, el perfil neuropsicológico de la demencia frontotemporal afecta sobre todo la atención sostenida, la atención selectiva y la memoria de evocación

Diagnóstico

El diagnóstico busca no solo confirmar la enfermedad, sino identificar qué subtipo de demencia frontotemporal presenta la persona. Según Alzheimer's Research UK, el proceso inicia con una evaluación médica de los síntomas, pruebas físicas y de laboratorio, así como pruebas de memoria y habilidades cognitivas, entre ellas el conocido test del reloj, con el objetivo de descartar otras condiciones con síntomas similares.

Si la sospecha se mantiene, el especialista puede solicitar estudios de imagen como resonancias magnéticas o tomografías computarizadas. Una revisión sistemática de la Universidad de las Américas (UDLA) sobre resonancia magnética y PET-FDG en la variante conductual de la demencia frontotemporal identificó atrofia cerebral en regiones frontales, el cíngulo y la ínsula como hallazgos característicos.

En otro estudio publicado en la Revista Ecuatoriana de Neurología realizado en Cuenca encontró deterioro cognitivo en el 17,1 % de adultos mayores evaluados, lo que confirma la importancia de una detección oportuna también en el contexto ecuatoriano. 

Tratamiento y manejo

El Servicio Nacional de Salud del Reino Unido (NHS) explica que actualmente no existe cura para la demencia frontotemporal, por lo que el tratamiento se orienta a controlar los síntomas y su impacto en la calidad de vida.

En algunos casos se recomiendan antidepresivos, como los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, para regular el comportamiento y las conductas compulsivas; en otros, medicamentos antipsicóticos, aunque su uso es marginal. También se pueden indicar terapia ocupacional, del habla y cognitivo conductual, junto con ejercicios de estimulación cognitiva y técnicas de relajación como musicoterapia y danzaterapia. 

Mujer con demencia frontotemporal tratada por una especialista sanitaria.

Pronóstico y expectativas

El pronóstico varía de una persona a otra, pero se trata de una enfermedad progresiva y sin cura. Aunque no es mortal por sí misma, existe un riesgo elevado de complicaciones derivadas de infecciones y caídas conforme la persona pierde autonomía.

Por ello, se recomienda planificar con anticipación las preferencias de tratamiento y otorgar un poder notarial a una persona de confianza que pueda tomar decisiones cuando el paciente no pueda hacerlo por sí mismo. 

Prevención y control

Debido a que no se conocen con precisión las causas de la demencia frontotemporal, es difícil establecer medidas de prevención específicas. Sin embargo, la Universidad de California en San Francisco (UCSF) señala que mantener un estilo de vida activo física y mentalmente puede ser beneficioso, en línea con lo que ya se sabe sobre la prevención del Alzheimer mediante el ejercicio físico y los ejercicios mentales y la gimnasia cerebral.

En el mismo sentido, el estudio de Cuenca citado anteriormente encontró que enfermedades crónicas como la diabetes y la artrosis se asociaron de forma estadística con un mayor riesgo de deterioro cognitivo, lo que refuerza la importancia de controlar estas condiciones desde la atención primaria. 

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¿Cuándo consultar a un profesional?

Es importante acudir a un centro de salud si se presentan cambios repentinos en el comportamiento, la personalidad o el habla. Solo un especialista puede confirmar el diagnóstico, determinar el subtipo de la enfermedad y ofrecer recomendaciones sobre el tratamiento a seguir.

La detección temprana permite un diagnóstico más preciso y la implementación de estrategias que mejoren la calidad de vida del paciente. Los familiares y cuidadores también deben buscar orientación profesional si notan un empeoramiento de los síntomas.